El Valle Sur: Tipón y Pikillaqta

Deja un comentario Estándar

Rodeamos la ciudad de Cusco (para evitar el tráfico) y tomamos la carretera hacia Oropesa. El camino era muy diferente al del Valle Sagrado pues a lado de la carretera se encontraban muchas fábricas y almacenes lo cual le daba un aire industrial. Subimos al sitio arqueológico de Tipón por un estrecho camino que tenía uno que otro deslave ocasionado por las lluvias.

El sitio arqueológico de Tipón está ubicado a una altura de 3500 m.s.n.m y es un ejemplo impresionante de la ingeniería hidráulica de los antiguos Incas. Posee amplias terrazas de cultivo, canales de piedra tallada y templos posiblemente dedicados a las deidades del agua. Hoy en día, los actuales pobladores asocian Tipón con la buena fortuna, la purificación del alma y la liberación de malas energías. Durante nuestra visita pudimos presenciar una boda en la cima de la montaña y Redi nos comentó que es común hacer ceremonias ahí con el fin de obtener buena suerte.

DSCN0326

Terrazas en el sitio arqueológico de Tipón

DSCN0319

Sitio arqueológico de Tipón

DSCN0318

Escaleras flotantes

DSCN0317

Tipón, maravilla hidráulica

DSCN0316

Tipón y su relación con el agua

DSCN0315

Canales intactos en Tipón

DSCN0325

Yo también quise cargarme de energía

DSCN0327

Mr. viking maravillado

DSCN0329

Subimos el cerro para obtener mejores vistas

DSCN0330

La belleza de Tipón

DSCN0304

Subiendo por Tipón

Después de pasar bastante tiempo en el sitio bajamos por la pendiente y encontramos a Redi (quien seguramente pensó que nos habíamos quedado a la boda). Él nos llevaría a nuestra siguiente parada, el sitio arqueológico de Pikillaqta, el cual fue el único sitio pre-Inca que visitamos.

Pikillaqta fue una ciudad de la cultura Wari que fue habitada aproximadamente del 550 al 1100 DC. Se cree que era un centro ceremonial y su principal característica son sus calles, patios y cuartos en donde seguramente la gente de diversas ciudades Wari se reunía para las celebraciones.

Paseamos el tiempo que quisimos y me fascinaron las vistas de la Laguna de Huacarpay desde la muralla así como la cantidad de flores que inundaba el paisaje. Nadie se encontraba ahí con nosotros lo que le daba un aire fantasmagórico al sitio.

DSCN0335

Flores en Pikillaqta

DSCN0337

Laguna de Huacarpay desde Pikillaqta

DSCN0340

La gran extensión de Pikillacta

DSCN0346

Caminos de Pikillaqta

DSCN0353

Calles en Pikillaqta

DSCN0355

Naturaleza y arqueología

DSCN0361

Antiguos cuartos que aún se conservan

DSC_0849

Calles de Pikillacta

DSC_0855

El campo florecía durante nuestra visita

DSC_0862

Antiguos cuartos

DSC_0863

Paredes y pisos conservados

DSC_0846

Pikillaqta

Esta vez, fue el estómago de Mr Viking el que demandaba alimentos. Todavía nos quedaba un lugar más que visitar: Andahuaylillas, una capilla famosa por sus hermosos interiores. Desgraciadamente, la capilla estaba cerrada cuando llegamos al pueblo debido a que se celebraría más tarde una misa en honor a algún patrono cuyo nombre no me acuerdo. Un poco decepcionados, compramos una buena dotación de comida chatarra para matar el hambre. Mientras tanto tomamos unas cuantas fotos al pintoresco poblado prometiéndonos regresar algún día para ver la pequeña capilla sixtina de las Américas.

DSC_0866

Un gran árbol en Andahuaylillas

DSCN0365

Las puertas al cielo están cerradas

DSCN0366

Andahuaylillas

DSCN0367

Plaza de Armas de Andahuaylillas

DSCN0364

Andahuaylillas

DSCN0363

La sencilla capilla de Andahuaylillas

Ahora sí, era hora de almorzar (bastante tarde). Redi nos aconsejó una chicharronería muy económica en la carretera a Cusco en la cual servían la cantidad de carne, papa y choclo más grande que haya visto jamás. Redi nos acompañó y nos platicó sobre su vida en Cusco y las diferencias entre Lima, Cusco y otras regiones del Perú. Sería la ultima vez lo que veríamos pues al día siguiente partiríamos a Machu Picchu muy temprano en la mañana. Había sido un excelente anfitrión de su querido Cusco y alrededores y sin duda fue una excelente inversión en nuestro viaje.

DSCN0369

Mr. viking intentando gastar su plato de chicharrón

Con semejante cantidad de carne y carbohidratos en nuestro estómago teníamos reservas de grasa suficiente para nuestra siguiente gran aventura: Machu Picchu.

**Gina

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s