Últimas horas en Hida Takayama

Deja un comentario Estándar

Los pronósticos del clima que habíamos consultado el día anterior no se equivocaron. Ese lunes, Takayama despertó con el peor de los climas habidos y por haber, el más odiado por los viajeros en el mundo: lluvia intensa combinada con frío. ¡Ese maldito clima que arruina los paseos en el exterior, te hace gastar dinero en impermeables y paraguas, te impide sacar tu cámara SRL y te obliga a pasar el día en un restaurante tomando cerveza y comiendo Hida Beef!. OK, eso último no suena tan mal.

IMG_3918

Copito con una galleta de arroz que le regaló una señora

En este viaje pecamos de confiados y no llevamos impermeables ni la funda de plástico para la carreola de Copito, como lo habíamos hecho siempre. Afortunadamente, en todas las tiendas de conveniencia vendían paraguas y así pudimos salir a cumplir el objetivo del día: probar el Hida Beef, el platillo por excelencia de la región. No tuvimos que alejarnos mucho del ryokan pues encontramos un restaurante casual y bien publicitado llamado Butchers. Ahora sí, a probar el verdadero Hida Beef.

Dice Mr. Viking, experto en carnes, mariscos, aves y bueno, todo lo comestible, que el Hida Beef de Butchers ha sido el mejor filete que ha probado en su vida. Mientras tanto Gina, quien no es experta en esos ámbitos gastronómicos pero gusta de probar cosas nuevas no dejaba de decir “mmmm, ohhhhh, wow, ahhhh”. Todo un orgasmo culinario.

El ambiente tampoco podía ser mejor: tenía un menú infantil con platillos apetecibles para los más pequeños, una amplia carta de vinos y licores (el sake no podía faltar) y un servicio cálido y respetuoso como todo en Japón.

IMG_3919

Todos llenamos nuestras pancitas

IMG_3920

Hida Beef de 160 gramos

A la mañana siguiente, partimos de Takayama a las 8:00am para poder aprovechar mejor el primer día en Kyoto pero primero teníamos que cargar combustible. Parte de la experiencia de hospedarse en un ryokan es probar los deliciosos platillos tradicionales que se sirven durante el desayuno y la cena en el comedor. Mentiría si les dijera el nombre de lo que comimos pero les aseguro que era una delicia nomás verlos alrededor del irori (fuego) antes de ser devorados. El té verde invitaba a saciar la sed mañanera y también servían café para los comensales de gustos y costumbres más occidentales. Copito disfrutó el té y el arroz gohan mientras sus padres comían los vegetales, la sopa, el arroz y el pescado que conformaban el desayuno. Cuando terminamos, Copito se despidió efusivamente de su querida “abuelita japonesa” en el ryokan quien nos había servido y enseñado a preparar nuestros desayunos tradicionales durante los tres días de hospedaje.

Hora de partir a Kyoto, no sin antes sentir un frío de -7 grados centígrados mientras nos dirigíamos a la estación de trenes. Ni los guantes, ni las capas de ropa de lana, ni nuestros fieles abrigos pudieron evitar que sintiéramos la intensidad del frío alpino. Estábamos fríos pero satisfechos de haber conocido una región diferente a las acostumbradas. El recuerdo de los bellos paisajes de Shirakawa-go y el brillo del sol sobre las calles frías de Takayama estarán por siempre grabadas en nuestros corazones y su Hida Beef será extrañado todos los días por nuestros paladares.

IMG_3923

La nieve nos despidió en Takayama

IMG_3926

En el tren Hida Wide View

IMG_3935

Paisajes en el tren a Nagoya

IMG_3942

Payaseando en el tren a Nagoya

**Gina

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s