Segundo día en Machu Picchu: Modelos por un día

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Al siguiente día y después de un rico desayuno en el hotel, tomamos de vuelta el autobús a la ciudadela. Estábamos muy satisfechos de haber recorrido todo Machu Picchu el día anterior pero deseábamos escuchar las explicaciones de un guía tranquilamente y sin que nadie nos apresurara.

Nuestro segundo ingreso fue totalmente diferente. Había bastante gente en la fila al autobús y cuando llegamos al sitio vimos muchos grupos de turistas. Eran antes de las 9am y no fue muy difícil encontrar un guía pues habían muchos ofreciendo sus servicios en la entrada. Contratamos a Mauricio, el primero que se nos acercó y negoció sus servicios de manera amena y sincera. Por alrededor de 30 USD nos explicó en spanglish la historia de Machu Picchu y algunas problemáticas actuales que me interesaba conocer acerca del boom turístico sucedido en los últimos 10 años. ¡Vaya que me sorprendió cuando me dijo que algunos días han ingresado 7,000 personas! (oficialmente solo pueden ingresar 2500). Con esta explosión también cambió la forma de Aguas Calientes, que de ser un pequeño pueblo pasó a ser la entrada a Machu Picchu, Maravilla del Mundo. Como lo mencioné en un post anterior, nadie parecía haber nacido ahí sino eran de otras ciudades, incluyendo a Mauricio quien dijo ser cusqueño. Me pareció que nuestro guía, a pesar de estar agradecido con su ingreso derivado del turismo, era crítico a la situación de Machu Picchu como monumento histórico y a la del pueblo de Aguas Calientes en donde pareciera hay más deshonestidad debido al dinero (una opinión muy similar a la mía con respecto a Cancún, Playa del Carmen y el resto de la Riviera Maya en México).

Mauricio tomó nuestra cámara y nos dijo que nos tomaría unas cuantas fotos para nuestro Facebook (o en este caso, blog de WordPress). Fue muy divertido dejarnos guiar por él y creernos modelos por un día (aunque creo que mejor seguimos como maestra y marinero).

Beso en Machu Picchu

Empezando bien el día con un beso

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Machu Picchu

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Puerta inca y Wayna Picchu al fondo. Gina con cara de Rene Zellweger.

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Disfrutando de la fresca mañana

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Las nubes empiezan a cubrir a Wayna Picchu

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Muestra botánica

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Templo de las tres ventanas

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¿Muestra de algún terremoto?

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Templo de las tres ventanas

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Aquí también nos damos kikos

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Intihuatana

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Templo principal

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La Roca Sagrada

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Roca Sagrada en la entrada a Wayna Picchu

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Sujetando a Wayna Picchu

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Templo del Condor

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Una llama nos despidió

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Desafortunadamente no pudimos subir a la montaña Wayna Picchu debido a la fuerte lluvia que cayó poco después de haber acabado el recorrido guiado. Muchos turistas se aventuraron a subir a pesar del clima pero yo no me atreví. Había leído de lo intenso y peligroso de la subida y dudé de mis aptitudes escaladoras con el piso resbaloso.

Bajamos a Machu Picchu pueblo y comimos en un restaurante ubicado casi sobre el río Urubamba. Ahí escuchamos de otra pareja (quienes lucían muy tristes y decepcionados) que habían subido a Wayna Picchu pero no habían logrado ver nada debido a la niebla y la lluvia. Con un mejor clima, Wayna Picchu es seguramente una aventura que culmina con un hermoso paisaje. Me prometí algún día volver a Machu Picchu (¿tal vez con Kristian mayor de edad?) y escalar Wayna Picchu.

¿Qué está mirando Mr. Viking?

¿Qué está mirando Mr. Viking?

Este paisaje desde el restaurante en Aguas Calientes

Mr. Viking miraba este paisaje desde el restaurante en Aguas Calientes

Era hora de partir hacia Cusco. En el tren, mis ojos se cerraban involuntariamente a pesar de las bellas vistas. Un danzante amenizó el trayecto y también hubo un pequeño desfile de modas para promocionar la ropa de alpaca. Cuando llegamos a la estación de Pachar mi cansancio ya se había esfumado y me entretuve viendo las fotos que había tomado Mauricio (mientras tanto, Mr. Viking sí roncaba al igual que muchos pasajeros).

Danzante en el tren a Cusco

Danzante en el tren a Cusco

La gente se animó mucho con las danzas

La gente se animó mucho con las danzas

Llegamos a Cusco cuando ya había anochecido y cenamos en otro restaurante con balcón hacia la Plaza de Armas. Le dijimos adiós a nuestra querida Cusco y deseé que su gente nunca cambie para mal.

**Gina

Primer día en Machu Picchu: Lluvia y Sol

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Llegamos a la Estación de Wanchaq muy temprano en la mañana para tomar un autobús que nos llevaría a la Estación de Pachar. En temporada de lluvias, el tren desde Cusco a Machu Picchu no puede circular en su primer tramo (Poroy-Pachar) por  lo que la compañía Peru Rail utiliza un sistema bimodal (dos horas en autobús y dos horas a bordo del tren) para llegar a Machu Picchu. El transporte estuvo perfectamente organizado y no hubo ninguna complicación en su abordaje.

Peru Rail opera tres tipos de trenes a Machu Pichu. El Expedition es un servicio económico con un mayor número de salidas diarias mientras que el Vistadome, con menos salidas, es un tren con ventanas panorámicas y lunch incluido. Para los visitantes con mucho más presupuesto, el tren Hiram Bingham ofrece entretenimiento a bordo, comidas, guía de turistas en la ciudadela y una parada en el hotel Belmond Sanctuary Lodge en el Valle Sagrado.

Creo que para nuestras necesidades, el tren Vistadome fue suficiente e incluso excedió mis expectativas. Incluyó un sencillo pero delicioso lunch así como un espectáculo de danzas peruanas a bordo lo cual hizo muy ameno el trayecto. Las vistas, fueron maravillosas y también hubo breves explicaciones de las estructuras incas que podían verse desde el tren.

Estación de Wanchaq en el centro de Cusco

Estación de Wanchaq en el centro de Cusco

Listo para abordar el tren Vistadome a Machu Picchu pueblo

Listo para abordar el tren Vistadome a Machu Picchu pueblo

Tren panorámico Vistadome

Tren panorámico Vistadome

Algunos paisajes desde el tren

Algunos paisajes desde el tren

Paisajes desde el tren a Machu Picchu

Paisajes desde el tren a Machu Picchu

Paisaje desde el tren a Machu Picchu

Paisaje desde el tren a Machu Picchu

Llegamos a la hora prometida a Machu Picchu pueblo (antes Aguas Calientes) y tuvimos problemas para encontrar el hotel pues nadie conocía el nombre de las calles del pueblo (la mayoría de los empleados no nacieron ahí) ni el hotel y no teníamos señal de celular para poder utilizar Google Maps. Afortunadamente, nuestra lógica y GPS cerebral funcionó y después de unos minutos dimos con Panorama B&B.

¡Hemos llegado!

¡Hemos llegado!

Para llegar al Santuario de Machu Picchu es necesario tomar un autobús el cual llega a la ciudadela en 20 minutos. Lo sorprendente es el costo del boleto redondo: ¡¡24 USD!!. Sin duda, la concesionaria está vilmente aprovechándose del turista pues en ningún lugar del mundo hemos pagado tanto por 20 minutos. Ni siquiera en Noruega que es considerado uno de los países más caros para visitar. Los que no tienen 24 USD pueden optar por subir a pie aunque este recorrido dura 2 horas y a mi parecer es bastante cansado por la inclinación de la montaña. Yo recomendaría subir en el autobús y bajar a pie, lo cual siempre es menos agotador.

Mr. Viking quejándose de los 26 USD del autobús a la ciudadela de Machu Picchu

Mr. Viking quejándose de los 24 USD del autobús a la ciudadela de Machu Picchu

Paisaje desde el autobús a la ciudadela

Paisaje desde el autobús a la ciudadela

Llegamos alrededor de las 2pm y la gente proveniente de los tours se estaba retirando del lugar. El clima no lucía nada favorecedor: estaba lloviznando y las nubes cubrían la entrada. Mostramos nuestros pasaportes y los boletos de ingreso. Era hora de conocer una de las Maravillas del Mundo.

Uh-uh. ¡No veía NADA!.

Las nubes cubrían todo Machu Picchu y solo alcanzaba ver a unos cuantos metros de mí. No voy a mentir, sentí una decepción abrumadora. Traté de disimular mi tristeza a Mr. Viking mientras caminábamos detrás de un grupo de turistas alemanes a quienes les narraban las explicaciones de los templos que apenas se podían ver. En esos momentos estaba rogándole a todos los dioses de este mundo, incas, mayas, hindúes, Alá, Jehová etc. que me dieran unos rayos de sol para poder apreciar el sitio arqueológico.

uh uh la niebla impedía ver el paisaje

La niebla impedía ver el paisaje

Así se veía Machu Picchu bajo la niebla

Así se veía Machu Picchu bajo la niebla

Templo del Sol

Templo del Sol

Tumba real en Machu Picchu

Tumba real en Machu Picchu

Templo del Sol

Templo del Sol

El Rey Sol haciendo su aparición

El verdadero Rey Sol haciendo su aparición

Seguimos caminando por donde se encontraba el Templo del Sol, el Palacio, la Tumba Real y de pronto, los primeros signos del Astro Rey se empezaron a vislumbrar. Las nubes se disiparon y la belleza de Machu Picchu se mostró radiante ante nuestros ojos. Incluso corrieron por mis mejillas unas lagrimitas por poder apreciar su esplendor.  Ahora sí, era hora de recorrer todo Machu Picchu.

El sitio es relativamente pequeño, comparado con los sitios arqueológicos mesoamericanos como Teotihuacán, Chichén itzá y Monte Albán. Dependiendo de la condición física del viajero, puede ser visitado en su totalidad en unas cuatro horas (sin contar la subida a la montaña Wayna Picchu). Es por ello que muchos viajeros toman el tren desde Cusco muy temprano en la mañana y toman el tren de vuelta ese mismo día. Nosotros optamos por pernoctar en Machu Picchu para visitar la ciudadela una vez más a la mañana siguiente.

Mas escalones

Más escalones

En la plaza principal

Al fondo, entrada a Wayna Picchu

Panorámica de Machu Picchu

Panorámica de Machu Picchu

Machu Picchu

Machu Picchu

Las terrazas de Machu Picchu en el fondo

Las terrazas de Machu Picchu en el fondo

Machu Picchu en todo su esplendor

Machu Picchu en todo su esplendor

Un poco de historia…

El sitio arqueológico de Machu Picchu está ubicado a 2430 m.s.n.m, es decir, 1,000 metros menos que Cusco. Se le conoce como “la ciudad perdida de los Incas” pues fue descubierta por el historiador Hiram Bingham hasta 1911. Hiram Bingham fue guiado por gente local quienes ya conocían la ubicación de la ciudadela (esto sucedió en muchos de los “descubrimientos” arqueológicos). Se cree que en Machu Picchu vivían alrededor de 1200 personas incluyendo a la realeza, maestros y agricultores.

Machu Picchu se divide en tres sectores: el sector agrícola (las terrazas y acueductos), el sector urbano (en la parte baja del sitio) y el sector religioso (en la cima de la montaña). Algunos arqueólogos e historiadores creen que Machu Picchu pudo haber sido una especie de lugar de retiro para la realeza Inca debido a su acceso difícil y remoto de los otros asentamientos y a su bellísima ubicación mirando al Río Urubamba.

Wayna Picchu

Montaña Wayna Picchu al fondo

Precipicios impresionantes en Machu Picchu

Precipicios impresionantes en Machu Picchu

Mr. Viking tomando fotos

Mr. Viking tomando fotos. Al fondo el Río Urubamba.

Las terrazas de cultivo en todo su esplendor

Las terrazas de cultivo en todo su esplendor

Uffff ¡que cansada estoy!

Uffff ¡que cansada estoy!

¡Hello!

¡Hello!

Una foto muy retro

Una foto muy retro

Los bellos paisajes en Machu Picchu

Los bellos paisajes en Machu Picchu

Felicidad completa

Felicidad completa

¿Un empujoncito?

¿Un empujoncito?

Vista al patio central

Vista al patio central

Bajando (el problema no es bajar sino subir!)

Bajando (el problema no es bajar sino subir!)

Pee-a-boo

Pee-a-boo

La carretera desde lo alto

La carretera desde lo alto

Bellas terrazas

Bellas terrazas.

Con permiso, aquí me quedo a disfrutar el aire fresco

Con permiso, aquí me quedo a disfrutar el aire fresco

¡Mr Viking, aquí estoy!

¡Mr Viking, aquí estoy!

Wayna Picchu cuidado a Machu Picchu

Wayna Picchu cuidado a Machu Picchu

Foto del recuerdo

Foto del recuerdo

¡Hasta mañana Machu Picchu!

¡Hasta mañana Machu Picchu!

Eran alrededor de las 5:15pm cuando salimos del sitio. Solo una veintena de personas se encontraban adentro y los guardias empezaron a decir que pronto sería la hora de cerrar. Tomamos el autobús de regreso al pueblo un poco cansados y hambrientos.

El dueño del hotel Panorama B&B nos recomendó un restaurante francés llamado El Indio Feliz el cual es el restaurante con la decoración más original que haya visitado hasta estos momentos de mi vida. La comida y los cocktails que pude probar estuvieron deliciosos y pudimos brindar a gusto por tan bello día. Como los viejitos que somos, fuimos a la cama temprano y recargamos la energía necesaria para nuestra visita a Machu Picchu al día siguiente.

**Gina

En las tierras del Cóndor

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Una semana no es suficiente para conocer este hermoso país pero era el tiempo que nosotros disponíamos para ello. Antes de nuestra partida mi corazón se acongojaba solo de pensar que Copito no nos acompañaría, aunque una vez en Perú confirmé que los sitios arqueológicos incas y la bellísima ciudad de Cusco no son lugares para un pequeño huracán.

En una semana visitamos muchos lugares IMPRESIONANTES, incluyendo por supuesto Machu Picchu, lugar en donde eché una tímida lagrimita al ver cumplido otro de mis sueños. Le agradecí mucho a la vida poder estar ahí y admirar una de las obras arquitectónicas más emblemáticas del mundo junto a una de las personas que más amo.

¡Por fin Machu Picchu!

¡Por fin Machu Picchu!

Mr. Viking y yo planeamos, más o menos, lo que haríamos cada día debido a que deseamos exprimir nuestro tiempo en la región de Cusco y sus alrededores. Contratamos en línea, los servicios de transporte privado de Cusco Transport, lo cual nos permitió tener más flexibilidad durante las visitas a los sitios arqueológicos. Nosotros decidimos a qué hora nos pasarían a recoger al hotel, cuánto tiempo pasaríamos en cada sitio arqueológico y si necesitábamos o no un guía de turistas. Esta misma compañía fue la encargada de darnos la bienvenida en el aeropuerto de Cusco y llevarnos a nuestro hotel después de muchas horas de viaje desde Mérida. Una ventaja de haber contratado transportación privada vs un tour grupal fue que siempre llegábamos antes de que las hordas de turistas llegaran en sus enormes autobuses. De esta manera teníamos momentos de paz y soledad en estos bellos lugares.

El Toyota Yaris en el que visitamos muchos lugares incluyendo Andahuaylillas (aquí en la foto)

El Toyota Yaris en el que visitamos muchos lugares incluyendo Andahuaylillas (aquí en la foto)

Después de visitar Cusco y sus alrededores tomamos por nuestra cuenta el tren Vista Dome a Machu Picchu. Compramos los boletos directamente desde la página de internet de Peru Rail .  También compramos en línea los boletos de ingreso para el santuario de Machu Picchu en la página http://www.machupicchu.gob.pe lo cual fue un verdadero pain in the ass. Dicho sitio utiliza un sistema arcaico para reservar y pagar con tarjeta de crédito Visa además de exigir llevar el pasaporte y la misma tarjeta de crédito con el cual se efectuó el pago. Por supuesto, al llegar al santuario y disfrutar las hermosas vistas uno se olvida de esas nimiedades en la planeación del viaje.

Mr. Viking en el tren Vista Dome con destino a Machu Picchu pueblo

Mr. Viking en el tren Vista Dome con destino a Machu Picchu pueblo

Nuestra última parada fue la ciudad de Lima, capital del Peru. Teníamos únicamente una tarde y decidimos tomar un tour grupal para visitar el centro histórico. El tour fue previamente reservado en Viator (http://www.viator.com), página que recomiendo ampliamente para viajeros que solo disponen de unas horas en las ciudades y que desean conocer algo a través de las explicaciones de un guía. A través de esta página se contratan los tours más famosos en todas las ciudades principales del mundo a buenos precios y con la comodidad de utilizar la tarjeta de crédito de tu preferencia.

Los hoteles fueron reservados, como siempre, en booking.com aprovechando ofertas y comparando inclusiones y, más que nada, la ubicación de los hoteles.

El hotel escogido en Cusco fue Palacio del Inka, un hotel perfectamente ubicado en frente del antiguo templo inca Koricancha (ahora Santo Domingo) en el centro de la ciudad. El personal del hotel, al igual que TODOS los peruanos con los que platicamos, fue muy amable, amigable y respetuoso (aspectos que en México se está perdiendo, al menos en el área turística). Recuerdo con especial agrado cómo los meseros de su excelente bar contestaban todas mis preguntas acerca de lo que había observado y no le había podido preguntar a Redy. Cada día nos regalaban una muestra de un delicioso chocolate peruano y en el lobby los huéspedes podían beber te de coca para aliviar el mal de altura. En resumen, uno de los mejores hoteles en los que nos hemos hospedado.

Lobby del hotel Palacio del Inka

Lobby del hotel Palacio del Inka

Hermosa mezcla inca y española en las áreas comunes

Hermosa mezcla inca y española en las áreas comunes

Mr. Viking casual esperando en la entrada del hotel

Mr. Viking casual esperando en la entrada del hotel

En Machu Picchu pueblo (antes Aguas Calientes) escogimos un hotel económico llamado Panorama B&B. Debido a su precio módico no esperábamos mucho pero gracias al trato del personal y su ubicación privilegiada para obtener la vista y los sonidos del rio Urubamba nos llevamos una muy grata sorpresa y una estancia muy amena.

El Río Urubamba enfrente del hotel Panorama

El Río Urubamba enfrente del hotel Panorama

El sencillo y amigable hotel Panorama en Machu Picchu pueblo

El sencillo y amigable hotel Panorama en Machu Picchu pueblo

Vista desde la habitación en Panorama B&B, Machu Picchu pueblo

Vista desde la habitación en Panorama B&B, Machu Picchu pueblo

Del hotel en Lima no puedo decir lo mismo. Escogimos el hotel Bayview en el distrito de Miraflores (que según varios sitios de internet es bastante seguro comparado con el resto de la capital). El hotel no contaba con aire acondicionado y cuando se abría la ventana para obtener aire fresco el ruido era espantoso incluso en la noche. En el check-out, por poco sufrimos de un ataque cardiaco cuando nos dijeron que no había taxis disponibles pues no lo habíamos ordenado la noche anterior. Una ciudad capital sin taxis no es precisamente lo que uno previene pero de acuerdo con el empleado, los taxis no privados son peligrosos para los turistas. Afortunadamente para nosotros, la compañía privada que le sirve al hotel mandó uno a tiempo, pudiendo así finalizar nuestra estancia en el país del cóndor y el puma.

En los próximos días, relataré a detalle lo que hicimos en cada región. Mientras tanto les dejo la foto de una de tantas cosas que extrañaré del Perú: la cerveza Cusqueña.

Tomando una deliciosa Cusqueña en los balcones de la Plaza de Armas, Cusco

Tomando una deliciosa Cusqueña en los balcones de la Plaza de Armas, Cusco

**Gina