Primer día en Machu Picchu: Lluvia y Sol

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Llegamos a la Estación de Wanchaq muy temprano en la mañana para tomar un autobús que nos llevaría a la Estación de Pachar. En temporada de lluvias, el tren desde Cusco a Machu Picchu no puede circular en su primer tramo (Poroy-Pachar) por  lo que la compañía Peru Rail utiliza un sistema bimodal (dos horas en autobús y dos horas a bordo del tren) para llegar a Machu Picchu. El transporte estuvo perfectamente organizado y no hubo ninguna complicación en su abordaje.

Peru Rail opera tres tipos de trenes a Machu Pichu. El Expedition es un servicio económico con un mayor número de salidas diarias mientras que el Vistadome, con menos salidas, es un tren con ventanas panorámicas y lunch incluido. Para los visitantes con mucho más presupuesto, el tren Hiram Bingham ofrece entretenimiento a bordo, comidas, guía de turistas en la ciudadela y una parada en el hotel Belmond Sanctuary Lodge en el Valle Sagrado.

Creo que para nuestras necesidades, el tren Vistadome fue suficiente e incluso excedió mis expectativas. Incluyó un sencillo pero delicioso lunch así como un espectáculo de danzas peruanas a bordo lo cual hizo muy ameno el trayecto. Las vistas, fueron maravillosas y también hubo breves explicaciones de las estructuras incas que podían verse desde el tren.

Estación de Wanchaq en el centro de Cusco

Estación de Wanchaq en el centro de Cusco

Listo para abordar el tren Vistadome a Machu Picchu pueblo

Listo para abordar el tren Vistadome a Machu Picchu pueblo

Tren panorámico Vistadome

Tren panorámico Vistadome

Algunos paisajes desde el tren

Algunos paisajes desde el tren

Paisajes desde el tren a Machu Picchu

Paisajes desde el tren a Machu Picchu

Paisaje desde el tren a Machu Picchu

Paisaje desde el tren a Machu Picchu

Llegamos a la hora prometida a Machu Picchu pueblo (antes Aguas Calientes) y tuvimos problemas para encontrar el hotel pues nadie conocía el nombre de las calles del pueblo (la mayoría de los empleados no nacieron ahí) ni el hotel y no teníamos señal de celular para poder utilizar Google Maps. Afortunadamente, nuestra lógica y GPS cerebral funcionó y después de unos minutos dimos con Panorama B&B.

¡Hemos llegado!

¡Hemos llegado!

Para llegar al Santuario de Machu Picchu es necesario tomar un autobús el cual llega a la ciudadela en 20 minutos. Lo sorprendente es el costo del boleto redondo: ¡¡24 USD!!. Sin duda, la concesionaria está vilmente aprovechándose del turista pues en ningún lugar del mundo hemos pagado tanto por 20 minutos. Ni siquiera en Noruega que es considerado uno de los países más caros para visitar. Los que no tienen 24 USD pueden optar por subir a pie aunque este recorrido dura 2 horas y a mi parecer es bastante cansado por la inclinación de la montaña. Yo recomendaría subir en el autobús y bajar a pie, lo cual siempre es menos agotador.

Mr. Viking quejándose de los 26 USD del autobús a la ciudadela de Machu Picchu

Mr. Viking quejándose de los 24 USD del autobús a la ciudadela de Machu Picchu

Paisaje desde el autobús a la ciudadela

Paisaje desde el autobús a la ciudadela

Llegamos alrededor de las 2pm y la gente proveniente de los tours se estaba retirando del lugar. El clima no lucía nada favorecedor: estaba lloviznando y las nubes cubrían la entrada. Mostramos nuestros pasaportes y los boletos de ingreso. Era hora de conocer una de las Maravillas del Mundo.

Uh-uh. ¡No veía NADA!.

Las nubes cubrían todo Machu Picchu y solo alcanzaba ver a unos cuantos metros de mí. No voy a mentir, sentí una decepción abrumadora. Traté de disimular mi tristeza a Mr. Viking mientras caminábamos detrás de un grupo de turistas alemanes a quienes les narraban las explicaciones de los templos que apenas se podían ver. En esos momentos estaba rogándole a todos los dioses de este mundo, incas, mayas, hindúes, Alá, Jehová etc. que me dieran unos rayos de sol para poder apreciar el sitio arqueológico.

uh uh la niebla impedía ver el paisaje

La niebla impedía ver el paisaje

Así se veía Machu Picchu bajo la niebla

Así se veía Machu Picchu bajo la niebla

Templo del Sol

Templo del Sol

Tumba real en Machu Picchu

Tumba real en Machu Picchu

Templo del Sol

Templo del Sol

El Rey Sol haciendo su aparición

El verdadero Rey Sol haciendo su aparición

Seguimos caminando por donde se encontraba el Templo del Sol, el Palacio, la Tumba Real y de pronto, los primeros signos del Astro Rey se empezaron a vislumbrar. Las nubes se disiparon y la belleza de Machu Picchu se mostró radiante ante nuestros ojos. Incluso corrieron por mis mejillas unas lagrimitas por poder apreciar su esplendor.  Ahora sí, era hora de recorrer todo Machu Picchu.

El sitio es relativamente pequeño, comparado con los sitios arqueológicos mesoamericanos como Teotihuacán, Chichén itzá y Monte Albán. Dependiendo de la condición física del viajero, puede ser visitado en su totalidad en unas cuatro horas (sin contar la subida a la montaña Wayna Picchu). Es por ello que muchos viajeros toman el tren desde Cusco muy temprano en la mañana y toman el tren de vuelta ese mismo día. Nosotros optamos por pernoctar en Machu Picchu para visitar la ciudadela una vez más a la mañana siguiente.

Mas escalones

Más escalones

En la plaza principal

Al fondo, entrada a Wayna Picchu

Panorámica de Machu Picchu

Panorámica de Machu Picchu

Machu Picchu

Machu Picchu

Las terrazas de Machu Picchu en el fondo

Las terrazas de Machu Picchu en el fondo

Machu Picchu en todo su esplendor

Machu Picchu en todo su esplendor

Un poco de historia…

El sitio arqueológico de Machu Picchu está ubicado a 2430 m.s.n.m, es decir, 1,000 metros menos que Cusco. Se le conoce como “la ciudad perdida de los Incas” pues fue descubierta por el historiador Hiram Bingham hasta 1911. Hiram Bingham fue guiado por gente local quienes ya conocían la ubicación de la ciudadela (esto sucedió en muchos de los “descubrimientos” arqueológicos). Se cree que en Machu Picchu vivían alrededor de 1200 personas incluyendo a la realeza, maestros y agricultores.

Machu Picchu se divide en tres sectores: el sector agrícola (las terrazas y acueductos), el sector urbano (en la parte baja del sitio) y el sector religioso (en la cima de la montaña). Algunos arqueólogos e historiadores creen que Machu Picchu pudo haber sido una especie de lugar de retiro para la realeza Inca debido a su acceso difícil y remoto de los otros asentamientos y a su bellísima ubicación mirando al Río Urubamba.

Wayna Picchu

Montaña Wayna Picchu al fondo

Precipicios impresionantes en Machu Picchu

Precipicios impresionantes en Machu Picchu

Mr. Viking tomando fotos

Mr. Viking tomando fotos. Al fondo el Río Urubamba.

Las terrazas de cultivo en todo su esplendor

Las terrazas de cultivo en todo su esplendor

Uffff ¡que cansada estoy!

Uffff ¡que cansada estoy!

¡Hello!

¡Hello!

Una foto muy retro

Una foto muy retro

Los bellos paisajes en Machu Picchu

Los bellos paisajes en Machu Picchu

Felicidad completa

Felicidad completa

¿Un empujoncito?

¿Un empujoncito?

Vista al patio central

Vista al patio central

Bajando (el problema no es bajar sino subir!)

Bajando (el problema no es bajar sino subir!)

Pee-a-boo

Pee-a-boo

La carretera desde lo alto

La carretera desde lo alto

Bellas terrazas

Bellas terrazas.

Con permiso, aquí me quedo a disfrutar el aire fresco

Con permiso, aquí me quedo a disfrutar el aire fresco

¡Mr Viking, aquí estoy!

¡Mr Viking, aquí estoy!

Wayna Picchu cuidado a Machu Picchu

Wayna Picchu cuidado a Machu Picchu

Foto del recuerdo

Foto del recuerdo

¡Hasta mañana Machu Picchu!

¡Hasta mañana Machu Picchu!

Eran alrededor de las 5:15pm cuando salimos del sitio. Solo una veintena de personas se encontraban adentro y los guardias empezaron a decir que pronto sería la hora de cerrar. Tomamos el autobús de regreso al pueblo un poco cansados y hambrientos.

El dueño del hotel Panorama B&B nos recomendó un restaurante francés llamado El Indio Feliz el cual es el restaurante con la decoración más original que haya visitado hasta estos momentos de mi vida. La comida y los cocktails que pude probar estuvieron deliciosos y pudimos brindar a gusto por tan bello día. Como los viejitos que somos, fuimos a la cama temprano y recargamos la energía necesaria para nuestra visita a Machu Picchu al día siguiente.

**Gina

El Valle Sur: Tipón y Pikillaqta

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Rodeamos la ciudad de Cusco (para evitar el tráfico) y tomamos la carretera hacia Oropesa. El camino era muy diferente al del Valle Sagrado pues a lado de la carretera se encontraban muchas fábricas y almacenes lo cual le daba un aire industrial. Subimos al sitio arqueológico de Tipón por un estrecho camino que tenía uno que otro deslave ocasionado por las lluvias.

El sitio arqueológico de Tipón está ubicado a una altura de 3500 m.s.n.m y es un ejemplo impresionante de la ingeniería hidráulica de los antiguos Incas. Posee amplias terrazas de cultivo, canales de piedra tallada y templos posiblemente dedicados a las deidades del agua. Hoy en día, los actuales pobladores asocian Tipón con la buena fortuna, la purificación del alma y la liberación de malas energías. Durante nuestra visita pudimos presenciar una boda en la cima de la montaña y Redi nos comentó que es común hacer ceremonias ahí con el fin de obtener buena suerte.

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Terrazas en el sitio arqueológico de Tipón

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Sitio arqueológico de Tipón

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Escaleras flotantes

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Tipón, maravilla hidráulica

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Tipón y su relación con el agua

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Canales intactos en Tipón

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Yo también quise cargarme de energía

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Mr. viking maravillado

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Subimos el cerro para obtener mejores vistas

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La belleza de Tipón

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Subiendo por Tipón

Después de pasar bastante tiempo en el sitio bajamos por la pendiente y encontramos a Redi (quien seguramente pensó que nos habíamos quedado a la boda). Él nos llevaría a nuestra siguiente parada, el sitio arqueológico de Pikillaqta, el cual fue el único sitio pre-Inca que visitamos.

Pikillaqta fue una ciudad de la cultura Wari que fue habitada aproximadamente del 550 al 1100 DC. Se cree que era un centro ceremonial y su principal característica son sus calles, patios y cuartos en donde seguramente la gente de diversas ciudades Wari se reunía para las celebraciones.

Paseamos el tiempo que quisimos y me fascinaron las vistas de la Laguna de Huacarpay desde la muralla así como la cantidad de flores que inundaba el paisaje. Nadie se encontraba ahí con nosotros lo que le daba un aire fantasmagórico al sitio.

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Flores en Pikillaqta

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Laguna de Huacarpay desde Pikillaqta

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La gran extensión de Pikillacta

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Caminos de Pikillaqta

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Calles en Pikillaqta

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Naturaleza y arqueología

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Antiguos cuartos que aún se conservan

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Calles de Pikillacta

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El campo florecía durante nuestra visita

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Antiguos cuartos

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Paredes y pisos conservados

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Pikillaqta

Esta vez, fue el estómago de Mr Viking el que demandaba alimentos. Todavía nos quedaba un lugar más que visitar: Andahuaylillas, una capilla famosa por sus hermosos interiores. Desgraciadamente, la capilla estaba cerrada cuando llegamos al pueblo debido a que se celebraría más tarde una misa en honor a algún patrono cuyo nombre no me acuerdo. Un poco decepcionados, compramos una buena dotación de comida chatarra para matar el hambre. Mientras tanto tomamos unas cuantas fotos al pintoresco poblado prometiéndonos regresar algún día para ver la pequeña capilla sixtina de las Américas.

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Un gran árbol en Andahuaylillas

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Las puertas al cielo están cerradas

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Andahuaylillas

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Plaza de Armas de Andahuaylillas

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Andahuaylillas

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La sencilla capilla de Andahuaylillas

Ahora sí, era hora de almorzar (bastante tarde). Redi nos aconsejó una chicharronería muy económica en la carretera a Cusco en la cual servían la cantidad de carne, papa y choclo más grande que haya visto jamás. Redi nos acompañó y nos platicó sobre su vida en Cusco y las diferencias entre Lima, Cusco y otras regiones del Perú. Sería la ultima vez lo que veríamos pues al día siguiente partiríamos a Machu Picchu muy temprano en la mañana. Había sido un excelente anfitrión de su querido Cusco y alrededores y sin duda fue una excelente inversión en nuestro viaje.

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Mr. viking intentando gastar su plato de chicharrón

Con semejante cantidad de carne y carbohidratos en nuestro estómago teníamos reservas de grasa suficiente para nuestra siguiente gran aventura: Machu Picchu.

**Gina

Las cuatro ruinas de Cusco

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Al día siguiente de la visita al Valle Sagrado, realizamos la visita a las cuatro ruinas ubicadas cerca de Cusco: Sacsaywaman, Qenco, Pukapucara y Tambomachay. Las entradas a estos sitios también se encuentran incluidas en el Boleto Turístico y se pueden visitar fácilmente en menos de cuatro horas pues son pequeños pero muy atractivos por los paisajes que los rodean. Generalmente el paseo por las cuatro ruinas está incluido en todos los tours por la ciudad de Cusco aunque también pueden ser visitadas por transporte público o caminando desde el centro de Cusco.

Nuestra primera parada del día fue la Iglesia de San Cristobal en donde se puede observar la ciudad de Cusco desde su atrio. Era muy temprano en la mañana y solamente nosotros y unas señoras quechuas con sus llamas se encontraban ahí.

Iglesia de San Cristobal

Iglesia de San Cristobal

San Cristobal

San Cristobal

Pasado inca en la Iglesia de San Cristóbal

Pasado inca en la Iglesia de San Cristóbal

Nos dirigimos a la primera de las cuatro ruinas alrededor de las 9:00am. Saksaywaman es el sitio arqueológico más cercano a Cusco y se encuentra ubicado sobre una colina que mira a la ciudad. Por su privilegiada ubicación fue habitado desde el 900DC. por culturas pre-Incas hasta su expansión del asentamiento por los Incas en el siglo XIII. Su característica principal son las enormes piedras talladas utilizadas en la construcción de los muros. Nomás para darles idea del tamaño de las piedras, la más grande pesa ¡125 toneladas!. Visitamos los principales sectores del sitio, en donde se encuentran la muralla en zig-zag, los templos ceremoniales y un túnel.

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Saksaywaman

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Muralla en Saksayhuman

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Muralla y templo en todo su esplendor

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Mr. Viking disfrutando la vista

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La Puerta del Sol

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Perfección de la muralla Inca

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Sacsayhuaman

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Unas llamas y alpacas disfrutando del sol

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El Cristo blanco desde Sacsayhuaman

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Torreón de Muyucmarca, centro ceremonial en Sacsayhuaman

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Pasado y presente

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La población sube por los cerros

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Una piedrita chiquita y carismática

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Roca volcánica

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Túnel en el sector norte de Sacsayhuaman

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Mr. Viking filosofando

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Túnel en Sacsayhuaman

Nuestra siguiente parada fue el pequeño sitio arqueológico de Qenco, a lado de Sacsayhuaman. Este sitio ceremonial destaca por su cámara subterránea en donde hay túneles y un altar tallado en el monolito.

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Túnel en Qenco

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Altar en Qenco

Un poco más al norte encontramos la siguiente de las cuatro “ruinas”: Puka Pukara. Este sitio de nombre curioso posee unas vistas maravillosas y amplias desde la cima por lo cual se cree que fue construido como punto de observación y para fines militares.

Puka Pukara

Puka Pukara

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Puka Pukara y sus hermosas vistas

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Mr. Viking tratando de salir del más allá

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En Puka Pukara

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Mr. Viking probando su valentía en Puka Pukara

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Vista desde Puka Pukara

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Tratando de entrar al inframundo

El último sitio arqueológico de la región de Cusco fue Tambomachay al cual se le conoce como Baño del Inca debido a su asociación con el agua. Posee acueductos, canales y una hermosa fuente (o “baños”) que pudieron haber sido utilizados por la élite Inca como un spa.

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Señoras quechuas en Tambomachay

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Baños en Tambomachay

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Vista desde Tambomachay

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Tambomachay desde lo alto

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Tambomachay

La visita a las cuatro “ruinas” concluyó alrededor de las 12pm. Redi ya nos esperaba a la salida para llevarnos al otro lado de Cusco, el Valle Sur, donde visitaríamos los sitios arqueológicos de Tipón y Pikillacta y haríamos una breve parada en Andahuaylillas.

Continuará…

**Gina

El Valle Sagrado de los Incas: Ollantaytambo

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Partimos a Ollantaytambo después de haber almorzado como reyes en Urubamba. El sol brillaba en todo su esplendor pero el viento se mantenía suficientemente fresco para seguir subiendo las interminables escaleras de los sitios incas sin que nos agotáramos.

Hicimos una breve parada en la carretera a Ollantaytambo justo enfrente de la estación Pachar en donde se aborda el tren hacia Machu Picchu en temporada de lluvias. Redi nos señaló también unas cabinas ubicadas en los lados del cerro a las cuales únicamente se pueden acceder escalando. La recompensa para dichos escaladores es despertar con una de las postales más hermosas del Cusco.

Estación temporal Pachar

Estación temporal Pachar

Estación temporal de Pachar

Estación temporal de Pachar

Estación de Pachar

Estación de Pachar

Cabinas para los escaladores

Cabinas para los escaladores

Llegamos a Ollantaytambo alrededor de las 3:00pm. Sus callecitas de piedra y sus casas y comercios bellamente adornados con flores le daban un aire muy acogedor y fotogénico al visitante. Fue la primera vez que vi algo de tráfico en un poblado pero éste era provocado por los grandes autobuses turísticos que también estaban llegando a Olly. Redi nos dejó en las puertas del sitio arqueológico y se dirigió a la plaza donde podía aparcar y esperarnos.

La tranquilidad del la Plaza Principal de Ollantaytambo

La tranquilidad del la Plaza de Armas de Ollantaytambo

Plaza principal de Ollantaytambo

Plaza de Armas de Ollantaytambo

Balcones curiosos en Ollantaytambo

Balcones curiosos en Ollantaytambo

En Ollantaytambo pueblo

En Ollantaytambo pueblo

Ollantaytambo fue construido en los tiempos del emperador Pachacuti como centro ceremonial. Durante la conquista española Ollantaytambo fue la fortaleza de  Manco Inca Yupanqui, líder de la resistencia inca. Similar a Pisac, este sitio posee bellas terrazas de cultivo y unos almacenes en lo alto de la montaña, en donde el aire es lo suficientemente frío para evitar la descomposición de los granos.

Subimos, subimos y subimos hasta la cima del sitio en donde se encontraba el Templo del Sol, un edificio que jamás fue completado por los incas y cuyos monolitos son realmente magníficos. Apreciamos desde lo alto los diferentes cultivos que los actuales pobladores siembran otro lado de la montaña y los varios autobuses llenos de turistas que empezaban a arribar a esa hora. Cuando ya era tiempo de partir hubo un congestionamiento de gente en las únicas escaleras para bajar y subir a la cima pero afortunadamente nosotros ya nos dirigíamos hacia nuestra última parada: Chinchero.

Sitio arqueológico de Ollantaytambo

Sitio arqueológico de Ollantaytambo

Subiendo en Ollantaytambo

Subiendo en Ollantaytambo

¡Más escalones!

¡Más escalones!

El gran tamaño de las grandes piedras de construcción

El gran tamaño de las grandes piedras de construcción

Ollantaytambo desde el Templo del Sol

Ollantaytambo desde el Templo del Sol

Ollantaytambo, ciudad cuidada por las montañas

Ollantaytambo, ciudad protegida por las montañas

Las grandes piedras en el Templo del Sol

Los monolitos en el Templo del Sol

Dos sombras... ¿de quiénes será?

Dos sombras… ¿de quiénes serán?

Los monolitos en el Templo del Sol

Los monolitos en el Templo del Sol

Ollantaytambo

Grandes terrazas en Ollantaytambo

Ollantaytambo

Ollantaytambo

Puerta de Ollantaytambo

Entrada inca de Ollantaytambo

Puerta en el Templo del Sol

Casas de almacenamiento en Ollantaytambo

Casas de almacenamiento en Ollantaytambo

Paisaje detrás del sitio arqueológico de Ollantaytambo

Paisaje detrás del sitio arqueológico de Ollantaytambo

Continuará….

**Gina

El Valle Sagrado de los Incas: Pisac

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El Valle Sagrado en todo su esplendor

El Valle Sagrado en todo su esplendor

Pisac

Esto fue lo que nuestros ojos observaron durante una parada en un mirador cerca de Pisac (o Pisaq). Ahi se observa el Rio Vilcanota (o Urubamba) al cual observaríamos en toda su fuerza en Machu Picchu pueblo.

El Valle Sagrado se encuentra en el corazón de lo que fue el Imperio Inca. Ahí se encuentran numerosos asentamientos los cuales aprovecharon la riqueza natural de la zona así como su geografía y clima altamente favorables para la agricultura.

Las terrazas desde la carretera

Las terrazas agrícolas desde la carretera

La visita al Valle Sagrado es casi obligatoria cuando uno está en el Perú. Es ahí donde los viajeros pueden darse cuenta de la grandeza de la cultura quechua pasada y actual y maravillarse con los impresionantes paisajes en donde se mezclan perfectamente la naturaleza y la arquitectura.

El Valle Sagrado se encuentra a una hora de Cusco y TODAS las agencias de viajes ofrecen diariamente un tour por las principales ciudades de la región. Su precio, según lo que pude averiguar, oscila entre 20-30 dólares por persona y no incluye los boletos de entrada al sitio ni la comida. Como ya había explicado, nosotros decidimos hacer un tour privado, el cual no nos costó considerablemente más que un tour grupal. Deseábamos la libertad de poder estar cuanto tiempo queríamos en los lugares y poder elegir qué visitar. Mi sugerencia a todo aquel que visita el Valle Sagrado en un tour grupal es preguntar ala agencia cuánto tiempo se le dedica a cada lugar y decidir si este tiempo es suficiente según sus preferencias. Escuchamos historias de tours que no visitan el asombroso sitio arqueológico de Pisac por favorecer la visita a su mercado (obviamente porque los tours reciben comisión por cada compra de su grupo).

En la entrada de Pisac, adquirimos un Boleto Turistico de Cusco, el cual incluye la entrada a los principales sitios arqueológicos y museos de la región. Fue una muy buena inversión pues en dos días visitaríamos nueve sitios arqueológicos incluidos en el Boleto. El Boleto es válido para 10 días por lo que imagino que es aún mejor inversión para los visitantes que tienen más tiempo en Perú.

Entrada al sitio arqueológico de Pisaq

Entrada al sitio arqueológico de Pisaq

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Puerta Inca

Puerta Inca

¿Escaleras al cielo?

¿Escaleras al cielo?

Terrazas para agricultura

Terrazas para agricultura

Parte de las estructuras en Pisaq

Parte de las estructuras en Pisaq

Siga el camino café

Tunel

Túnel de KallaQasa

Camino al sitio arqueológico

Camino al sitio arqueológico desde lo alto de la montaña

Terrazas de agricultura

Andenes de agricultura

Fish eye en la puerta inca

Fish-eye en la puerta Inca

Subiendo la montaña

Hello!

Hello!

Creyéndome Lara Croft

Creyéndome Lara Croft

Pensando nuevamente en mi siguiente Cusqueña

Pensando nuevamente en mi siguiente Cusqueña

Algunas estructuras de Pisaq

Algunas estructuras de Pisac

El sitio arqueológico desde el mirador

El sitio arqueológico desde el camino al grupo arquitectónico de KallaQasa

El parque arqueológico de Pisac esta dominado por grandes terrazas de distintas formas y tamaños. Estas terrazas, denominados andenes, son fácilmente distinguibles desde el camino principal que va a Pisac pueblo y representan la forma en la que los antiguos pobladores mejoraron la agricultura en los terrenos difíciles. Los andenes permitían aprovechar mejor el agua y evitar la erosión de las laderas y servían para la siembra del maíz y otros cultivos. Los pobladores actuales siguen utilizando esta técnica como lo pudimos atestiguar en muchas de las haciendas que pasamos en la carretera.

Al llegar al sitio vimos como los grupos de turistas se dirigían al grupo arquitectónico llamado Intiwatana por lo que decidimos ir por donde nadie iba. Caminamos pequeños caminos con barrancos a un lado, una escalera que ofrecía vistas maravillosas, y un pequeño túnel en donde no caben personas con sobrepeso hasta que finalmente llegamos a  un grupo arquitectónico ubicado en la cima de la montaña (KallaQasa). Desde ahí se podía ver lo mucho que habíamos recorrido desde la entrada y tomé un largo suspiro al pensar que tendría que hacer todo lo mismo de vuelta.

Era hora de bajar a la ciudad de Pisac y visitar brevemente su mercado. Ahí pudimos encontrar algunos recuerdos para la abuela Clos e instrumentos musicales para el pequeño Copo de Nieve. El mercado es bastante grande y ahí se pueden adquirir un sinfín de artesanías de madera, piedra, tejidos de alpaca, camisetas y los típicos souvenirs que encantan a los turistas: magnetos, llaveros, libretas, billeteras y demás. También se puede comprar joyería en plata y los precios me parecieron más económicos que en Cusco incluso antes del regateo.

Partimos alrededor de la 1:30pm hacia Urubamba, ciudad en la que únicamente nos paramos a comer. Redi nos sugirió un restaurante con comida buffet por 45 soles y nos pareció un precio muy decente para la variedad de alimentos. Un grupo de música peruana amenizó el almuerzo y pudimos refrescarnos y cargarnos de energía para la segunda mitad del paseo.

Continuará…

**Gina

Paseando por Cusco

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Eran alrededor de la 2pm cuando arribamos a la antigua capital del Imperio Inca sin ningún inconveniente más que el aburrimiento de haber pasado unas cuatro horas de escala en el Aeropuerto de Lima. Estaba un poco nerviosa pues había leído que muchos turistas experimentan soroche (mal de altura) pues Cusco está a una altitud de 3,400 metros sobre el nivel del mar. Afortunadamente jamás experimentamos ningún malestar salvo las palpitaciones al subir las cuestas de la ciudad.

Después de tomar un rico te de coca, cortesía del hotel, salimos a conocer (o en caso de Mr. Viking, redescubrir) la ciudad de Cusco. El clima era perfecto: el sol brillaba en lo alto pero no sentíamos ni frío ni calor. Durante toda nuestra estancia en Cusco se vislumbraron nubes densas en el horizonte pero nunca llovió a pesar de ser temporada de lluvias.

Nuestra primera parada fue Koricancha, el antiguo templo del sol que, a la llegada de los españoles, fue transformado en el Templo de Santo Domingo. Este lugar es el perfecto ejemplo de la herencia inca y española que predomina en Cusco.

Koricancha-Santo Domingo

Koricancha-Santo Domingo

Templo de Santo Domingo en la cima del templo del sol

Templo de Santo Domingo en la cima del templo del sol

Vista del templo desde una calle cercana al hotel

Vista del templo desde una calle cercana al hotel

Después tomamos algunas calles con el único fin de conocer y perdernos en tan linda ciudad. Aparecimos en la cuesta de San Blas y decidimos subirla para obtener algunas fotos en lo alto. ¡UFFFFF!. Mientras nosotros subíamos a paso cansado y sentíamos nuestro corazón acelerarse desde el primer escalón, los cusqueños subían y bajaban con mucha rapidez y sin denotar signo alguno de cansancio. Nuestra recompensa fue llegar a las curiosas y pacíficas calles en el Barrio de San Blas, que albergaban un sin número de comercios pequeños, restaurantes y hostales. Seguimos subiendo las inclinadas calles y llegamos a un mirador donde disfrutamos del aire fresco y del precioso horizonte.

Templo de San Blas

Templo de San Blas

Pasado inca en todo Cusco

Pasado inca en todo Cusco

Plaza de San Blas

Plaza de San Blas

Calles pacíficas

Calles pacíficas en San Blas

Cuestas y más cuestas. ¡Hicimos mucho ejercicio!

Cuestas y más cuestas. ¡Hicimos mucho ejercicio!

Mr. Viking disimulando su cansancio

Mr. Viking disimulando su cansancio

Pasado y naturaleza

Pasado y naturaleza

Imágenes cotidianas en Cusco

Imágenes cotidianas en Cusco

Caminando en calles desiertas

Caminando en calles desiertas

Borreguito curioso

Borreguito curioso

Pasado inca

Pasado inca

Mirador en Cusco

Vista desde el mirador en Cusco

Mi estómago empezó a rugir alrededor de las 4:30 por lo que bajamos a la Plaza de Armas para tomar una merecida cerveza Cusqueña y deleitarnos con algunos platillos peruanos. Los precios de los alimentos eran ligeramente más económicos que en México en restaurantes de igual categoría por lo que pudimos consentirnos con un par de Pisco Sours, cocktail típico del Perú.

Vista de la Plaza de Armas desde uno de muchos restaurantes con balcón

Vista de la Plaza de Armas desde uno de muchos restaurantes con balcón

Plaza de Armas

Plaza de Armas

Pensando en mi siguiente Cusqueña

Pensando en mi siguiente Cusqueña

Después de cargarnos de energía seguimos caminando por los alrededores y nos topamos con la Iglesia de San Francisco, la cual aún alberga el convento franciscano. Por 5 soles, un joven guía nos dio un recorrido por el convento explicando los lienzos principales, la historia del ante coro y coro así como el proceso de evangelización del Perú. También para beneplácito de Mr. Viking observamos las catacumbas pertenecientes a una acaudalada familia.

Como todavía estábamos cansados por el vuelo nocturno nos dirigimos al hotel para cenar ligero y probar más cocteles con Pisco. Antes hicimos una breve parada en un puesto de artesanías en donde le compramos a Copito un suéter de alpaca además de un ponchito muy cute que usará seguramente hasta el próximo invierno.

Ahora sí, era hora feliz. El Valle Sagrado nos esperaba al día siguiente.

Iglesia de San Francisco

Iglesia de San Francisco

Arco de Santa Clara, cerca de la Iglesia de San Francisco

Arco de Santa Clara, cerca de la Iglesia de San Francisco

Un típico puesto de artesanías en Cusco

Un típico puesto de artesanías en Cusco

**Gina